(Por Santiago Waissmann/ Basket Total) Enzo Alvaredo, entrenador de las categorías formativas de Colón, destacó el buen rendimiento de los equipos U17 y U21, el crecimiento de los jóvenes y la importancia de una propuesta que combina competencia, formación y proyección.
Las categorías U17 y U21 de Colón atraviesan un presente positivo, con buenos resultados y, fundamentalmente, con un crecimiento sostenido de sus jugadores. Al frente de estos procesos se encuentra Enzo Alvaredo, quien pone el foco en la formación integral de los chicos sin dejar de lado el objetivo de competir en los primeros puestos.
Alvaredo valoró especialmente el rendimiento que vienen mostrando ambas categorías durante el primer semestre y hasta la actualidad. En ese proceso, la presencia de jugadores más grandes, que ya cuentan con experiencia y rodaje en Primera División, representa un aporte fundamental para los más jóvenes.
“En las dos categorías la performance viene siendo muy buena. El rendimiento que tuvieron durante el primer semestre hasta el día de hoy ha sido positivo. Los jugadores más grandes, que ya vienen teniendo rodaje en Primera División, ayudan a los más chicos y juveniles a exigirse más, mejorar y seguir sumando experiencia”, explicó el entrenador.
Una misma identidad dentro de la cancha
Más allá de las diferencias propias de cada categoría, Colón busca sostener una identidad de juego común. La intención es formar equipos intensos, agresivos en defensa y capaces de adaptarse a las distintas situaciones que propone cada partido.
“El equipo que se armó en las dos categorías es similar. Buscamos ser agresivos en defensa y, en ofensiva, poder jugar un buen básquet, con transiciones rápidas o con juego estacionado, dependiendo de lo que pida el partido”, señaló Alvaredo.
Esa búsqueda de una identidad no se limita a cuestiones tácticas. Para el entrenador, uno de los principales objetivos del proceso formativo es que los jugadores desarrollen la capacidad de leer el juego y tomar decisiones.
“Lo que busco, sobre todas las cosas, es que puedan leer el juego y sepan hacer lo que pide el partido en cada momento. Son chicos que están en formación y tenemos que darles las herramientas necesarias para que puedan desarrollar su juego individual y colectivo”, sostuvo.
Formación y competencia, dos caminos que van de la mano
En las divisiones formativas, el resultado ocupa un lugar importante, pero no es el único indicador del trabajo realizado. Para Alvaredo, el verdadero objetivo es poder observar la evolución de los jugadores a largo plazo y prepararlos para los desafíos que tendrán por delante.
“Los objetivos son claros: la formación de los chicos, ver el progreso a largo plazo y competir. Y por qué no, también salir campeón”, afirmó.
La posibilidad de pelear por los primeros puestos aparece así como una consecuencia del trabajo cotidiano, sin perder de vista la esencia de las categorías formativas: desarrollar jugadores y acompañarlos en su crecimiento deportivo.

El desafío personal de seguir creciendo
El proceso también representa un desafío para el propio entrenador. Alvaredo remarca la importancia de continuar capacitándose y adquiriendo nuevas herramientas para acompañar de la mejor manera posible a los jóvenes.
“En lo personal, busco seguir trabajando y capacitándome para darles lo mejor a los chicos. Ver que progresan ya es satisfactorio, y estar compitiendo en los primeros puestos es una motivación extra para seguir trabajando”, expresó.
Con una propuesta que combina formación, identidad de juego y competencia, Colón continúa apostando al desarrollo de sus categorías U17 y U21. El presente entrega señales positivas y, detrás de cada resultado, aparece un objetivo mayor: que los jóvenes sigan creciendo, adquiriendo experiencia y encontrando su lugar dentro del básquet del club.
AGRADECIMIENTO
Desde el Club Deportivo Colón se hace extensivo el agradecimiento SPS Salud, por acompañar a las categorías formativas de la institución en todos sus desafíos.

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