(Por Santiago Waissmann/ Basket Total) El presidente y entrenador de Hindú Club disertó en el Primer Congreso Provincial de Prevención del Suicidio y Creación de Redes de Apoyo en Chaco, donde destacó el rol del deporte y las instituciones deportivas como espacios de contención, escucha y acompañamiento para niños, jóvenes y familias.
El presidente de Hindú Club, Luis Cequeira, participó como disertante del Primer Congreso Provincial de Prevención del Suicidio y Creación de Redes de Apoyo en Chaco, realizado en la Casa de las Culturas, y puso en valor el papel que cumplen los clubes deportivos como espacios de integración, pertenencia y contención social.
Durante su exposición, Cequeira remarcó que su participación en el encuentro estuvo vinculada con una convicción que, según explicó, atraviesa su experiencia al frente de una institución deportiva: “Los clubes salvan vidas”.
El dirigente deportivo destacó que muchas familias se acercan inicialmente a un club con objetivos relacionados con la práctica deportiva y la socialización de sus hijos, pero que con el tiempo encuentran allí una red mucho más amplia. “Cuando yo veo por la puerta del club que presido que entra un papá o una mamá con un niño o una niña en la mano, no puedo dejar de pensar la ilusión que trae esa criatura de poder estar en un lugar donde tiene que ser feliz, donde quiere ser feliz, donde quiere desarrollarse”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que el club genera progresivamente un sentido de pertenencia y vínculos que exceden la actividad deportiva. “El club hace que esa personita, más allá de sociabilizar, sea escuchada y finalmente esté acompañada”, señaló.
El valor de quienes integran un club
Cequeira también hizo hincapié en que la tarea de contención no recae exclusivamente en entrenadores o profesores, sino que involucra a todos quienes forman parte de la estructura cotidiana de una institución. Como ejemplo, se refirió a la figura del portero y recordó especialmente a Juan “Juancito” Luchini, quien se desempeñó durante 52 años en Hindú Club. “La función del portero es mucho más importante que pedir un carnet. La función del portero es recibir a esa persona, hacer que esas personas que están entrando al club estén entrando en un lugar donde puedan realmente sentirse realizadas en lo que vienen a buscar y más”, explicó.
Para el presidente de Hindú, esos vínculos cotidianos permiten detectar situaciones que pueden pasar inadvertidas en otros ámbitos. El mismo concepto lo trasladó al trabajo de profesores y entrenadores, a quienes consideró actores fundamentales por la relación cercana que construyen con los deportistas. “Es tan valiosa la palabra que hay que tener mucho cuidado cuando uno se expresa con un niño, con un joven, con un adolescente”, afirmó.

Prevenir es escuchar
Al abordar específicamente la prevención del suicidio, Cequeira relacionó el concepto de prevención con la capacidad de observar, acercarse y escuchar antes de que una situación pueda agravarse.
Desde su experiencia como entrenador, contó que a lo largo de los años aprendió a reconocer cambios de comportamiento en sus dirigidos. “Cuando vos ves a tu dirigido, que no entrenás toda la semana, que sentís que tiene un problema y te arrimás, y cuando le decís ‘che, algo te está pasando’, de la nada empieza”**, relató.
Y agregó: “Esa prevención que yo hablaba al principio es anticiparte a algo malo que pueda llegar a ocurrir”.
En esa instancia, volvió a destacar la importancia de la comunicación: **“Hay que tener la palabra como para poder hacer que esa persona sienta que es parte, se sienta escuchada y que realmente sienta que está dentro de la comunidad”.
El club como espacio para reconstruir vínculos
En el tramo final de su exposición, Cequeira puso el foco en la familia y en la posibilidad de que los clubes funcionen también como espacios para recomponer relaciones.
Relató el caso hipotético de una familia separada que continúa compartiendo momentos en el club a partir de la actividad deportiva de un hijo. Según planteó, el deporte puede generar espacios de encuentro que permitan reconstruir, al menos, vínculos de respeto y cooperación. “Ese mismo niño y ese amor y esa familiaridad que tenemos como club, y que tienen todos los clubes, hace de que en un partido ya está mamá y papá tomando mates juntos mirando al niño”, manifestó.
Y añadió: “¿Pueden llegar a reconstruirse el hogar? Sí, puede que no, pero que sean al menos amigos y que sean papá y mamá para esa personita que va a seguir creciendo”.
Cequeira cerró su participación con un mensaje dirigido a la responsabilidad colectiva y al aporte que cada persona puede realizar desde su lugar. “Ojalá Dios quiera que el granito de arena que podamos poner cada uno en nuestro lugar pueda hacer que esa sociedad que hablaba dependa de nosotros, porque nosotros somos sociedad y depende de lo que hagamos en el día a día”, concluyó.

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