(Por Santiago Waissmann/ Basket Total) Con un balance deportivo y social altamente positivo, el minibásquet de Hindú Club consolidó su crecimiento durante la primera mitad del año. La categoría U11 se consagró campeona del torneo de ka Asociación de Básquet de Resistencia (ABR) y continúa su participación en el Federal, mientras el club apuesta a seguir sumando chicos, fortalecer los vínculos entre las familias y transmitir los valores del deporte.
El minibásquet de Hindú Club atraviesa un presente alentador. El cierre del primer semestre del año dejó un balance positivo tanto desde el punto de vista deportivo como en el aspecto social, con una importante cantidad de chicos participando de las distintas categorías, nuevas experiencias competitivas y un creciente compromiso de las familias que acompañan el proyecto.
Al frente del trabajo se encuentran los profesores de minibásquet Luciano «Lucho» Mierez y el experimentado Gustavo Quintana (Garabato), quien destacó el proceso que viene desarrollando la institución y puso el foco no solamente en los resultados, sino también en la formación integral de los chicos.
“Terminamos el primer semestre del año haciendo un balance sumamente positivo, tanto en lo deportivo como también en lo social”, señaló Mierez. En ese sentido, remarcó que Hindú logró conformar una buena cantidad de equipos y jugadores que compiten en un nivel cada vez mayor, especialmente dentro de las categorías formativas.

Uno de los principales logros de esta primera mitad de temporada fue el desempeño de la categoría U11, una de las ramas del minibásquet. El equipo terminó consagrándose campeón del torneo ABR y, paralelamente, continúa afrontando un importante desafío competitivo en el torneo Federal.
“La categoría U11 terminó jugando y siendo campeona del torneo ABR, está jugando un torneo Federal, llevamos por la tercera fase. Así que significa que estamos bien, que estamos sólidos, que tenemos un buen minibásquet en el club y que apuntamos a más siempre”, explicó el entrenador.
El crecimiento, sin embargo, no se limita a las actuaciones dentro de la cancha. Para Hindú, el minibásquet representa también un espacio de encuentro, aprendizaje y construcción de vínculos. En ese aspecto, Mierez destacó especialmente el rol que están adquiriendo las familias.
“Tenemos un buen grupo de padres que se está poniendo la camiseta, como decimos nosotros, para poder organizar viajes, organizar encuentros y hacer salidas”, valoró. Ese acompañamiento permite ampliar las experiencias que viven los chicos y genera una mayor integración entre jugadores, entrenadores y familias.
La intención para la segunda mitad del año es continuar por ese camino. El objetivo será sostener la participación en el ABR, afrontar nuevos encuentros y viajes y, fundamentalmente, seguir incorporando chicos a la actividad.
“Tratemos de seguir esta segunda mitad del año también con muchos viajes, seguir participando en el ABR, seguir compitiendo y seguir sumando chicos, que es lo que nos importa”, sostuvo Mierez.

FORMAR JUGANDO
Más allá de los resultados, el proyecto del minibásquet de Hindú tiene como uno de sus pilares centrales que los chicos puedan disfrutar de la actividad. La competencia aparece como una herramienta dentro de un proceso más amplio, donde el aprendizaje deportivo convive con la amistad, la diversión y la incorporación de valores.
“Apuntamos al compartir, a que aprendan a jugar al básquet, divirtiéndose, haciendo amistades y teniendo valores del deporte y que les sirva para la vida, que es lo que nos interesa a nosotros como formadores”, afirmó el profesor.
Ese concepto también se refleja en las palabras de los propios protagonistas. Los chicos de las diferentes categorías encuentran en los entrenamientos un espacio para mejorar sus fundamentos, aprender a jugar en equipo y desarrollar aspectos técnicos y tácticos, pero también para compartir con sus compañeros.
En la categoría U11, Bautista Romero, de 11 años, destacó el trabajo que realiza junto a los entrenadores y particularmente el aprendizaje relacionado con la defensa y las posiciones dentro de la cancha. Para el joven jugador, el crecimiento pasa por incorporar herramientas que le permitan mejorar su juego y, al mismo tiempo, ayudar a sus compañeros.
También desde U11, Benjamín resaltó el aprendizaje cotidiano y la importancia de las amistades que se generan alrededor del básquet. Entre sus objetivos para la segunda mitad de la temporada aparece el deseo de seguir mejorando y, naturalmente, competir por nuevos logros: “mejorar” y “ganar los partidos, ser campeón”, según expresó.
En la categoría mini, Emma Lucía Garcilaso, de 10 años, contó que su vínculo con el básquet tiene además una fuerte raíz familiar. Su abuelo, según relató, fue quien despertó su interés por el deporte. Dentro de la cancha se desempeña como ala pivote y trabaja especialmente en las definiciones y el lanzamiento al aro. Su objetivo para el año es sencillo y significativo: conseguir una victoria con el equipo.
La categoría U13 también forma parte de este proceso de crecimiento. Luciano Cocho Sebastián destacó el trabajo sobre distintos fundamentos, como las bandejas, las definiciones, la defensa y el funcionamiento colectivo. Además, valoró el acompañamiento de los entrenadores y el trabajo destinado a mejorar la técnica individual.
“Me ayudan para que yo mejore y también para que yo tenga buena técnica de tiro, defensa, buena definición”, explicó el jugador, que también tiene una meta ambiciosa para la temporada: llegar a la final y, si es posible, consagrarse campeón.

NUEVOS DESAFÍOS
Con los primeros meses del año ya evaluados, Hindú encara la segunda parte de la temporada con entusiasmo y nuevos objetivos. El desafío será sostener el crecimiento deportivo, continuar participando de las competencias y encuentros y ampliar la base de jugadores.
En paralelo, el club pretende profundizar el trabajo junto a las familias, generando más viajes, encuentros y actividades que permitan que los chicos disfruten de experiencias que excedan lo estrictamente deportivo.
La convocatoria permanece abierta para quienes quieran incorporarse al minibásquet de Hindú. Las categorías pre-mini y mini entrenan los lunes, miércoles y viernes de 16 a 18, mientras que las categorías mosquitos y pañales lo hacen los martes y jueves de 16 a 17.
La invitación, entonces, está abierta a todos los chicos que quieran acercarse al club. En Hindú, el minibásquet busca que cada entrenamiento sea una oportunidad para aprender, competir, hacer amigos y disfrutar de un deporte que, además de enseñar a jugar, pretende dejar valores para toda la vida.

DÍAS Y HORARIOS
El minibásquet de Hindú, en sus distintas categorías, tiene los siguientes horarios:
PRE – MINI: Lunes, miércoles y viernes, a las 16 horas.
MINI: Lunes, miércoles y viernes, a las 17 horas.
MOSQUITOS: Martes y jueves a las 16 horas.

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