(Por Santiago Waissmann/ Basket Total) El club barrial chaqueño participó durante tres jornadas de una competencia de alto nivel en Posadas, compartiendo cancha con ocho equipos de Resistencia, Corrientes y Misiones. Más allá del tercer puesto obtenido, la experiencia representó una valiosa oportunidad de crecimiento deportivo y humano para sus jóvenes jugadores.
El básquet de Villa Libertad continúa creciendo a partir de la participación en competencias que permiten a sus jóvenes jugadores medirse con equipos de distintos puntos de la región. En esta oportunidad, la institución chaqueña fue protagonista de un encuentro desarrollado en las instalaciones del Club Atlético Progreso e Independiente (CAPRI), de la ciudad de Posadas, Misiones, durante los días viernes 14, sábado 15 y domingo 16.
Fueron tres jornadas vividas con enorme intensidad, en las que el deporte se convirtió nuevamente en un espacio de aprendizaje, convivencia y construcción de vínculos. Villa Libertad afrontó el desafío de competir ante rivales de buen nivel provenientes de Resistencia, Corrientes y Misiones, en un certamen que reunió a ocho equipos y que permitió a los chicos sumar minutos de juego y, fundamentalmente, experiencia.
El balance deportivo fue positivo: Villa Libertad logró quedarse con el tercer puesto de la competencia. Sin embargo, dentro de la institución se destaca que el resultado final ocupa un lugar secundario frente a todo lo que significó el viaje y la participación en el encuentro.
Para un club de características barriales, cada salida a competir fuera de su ámbito habitual representa una oportunidad de crecimiento. Viajar, compartir jornadas con otros equipos, afrontar nuevos desafíos, conocer diferentes escenarios y enfrentarse a jugadores con otros estilos de juego son experiencias que contribuyen a la formación integral de los jóvenes.
En ese sentido, la participación en CAPRI permitió que los integrantes de Villa Libertad vivieran tres días a pura pasión por el básquet, pero también de compañerismo y amistad. El grupo tuvo la posibilidad de fortalecer los lazos construidos durante el trabajo cotidiano y trasladar a la competencia valores que forman parte de la identidad de la institución.
Mucho más que un resultado
El tercer puesto obtenido en Posadas constituye, sin dudas, un motivo de satisfacción para jugadores, entrenadores, familias y todos quienes acompañan el crecimiento de Villa Libertad. Pero el verdadero objetivo que persigue el club va mucho más allá de subir al podio.
«La intención es que los chicos puedan seguir sumando experiencia, adquirir herramientas deportivas y aprender a desenvolverse ante diferentes situaciones competitivas. Cada partido, cada entrenamiento y cada torneo forman parte de un proceso que busca acompañarlos en su desarrollo», expresó el entrenador de la institución deportiva del sur de Resistencia, José Valant.
La posibilidad de jugar contra equipos de primer nivel de la región también les permitió comprobar cuánto han avanzado y, al mismo tiempo, identificar aquellos aspectos sobre los cuales todavía deben seguir trabajando. Esa combinación entre competencia y aprendizaje resulta fundamental para consolidar un proyecto deportivo a largo plazo.
El encuentro de CAPRI fue, además, una muestra del valor que tienen este tipo de iniciativas para el básquet formativo. La presencia de ocho equipos de Resistencia, Corrientes y Misiones generó un espacio de intercambio que trascendió lo estrictamente deportivo y permitió que los protagonistas compartieran experiencias dentro y fuera de la cancha.

Tres días de básquet, amistad y aprendizaje
Desde el viernes 14 hasta el domingo 16, Posadas se convirtió en el escenario de una experiencia que Villa Libertad seguramente guardará entre sus recuerdos más importantes de la temporada.
Cada jornada implicó nuevos desafíos y la necesidad de mantener la concentración, el esfuerzo y el compromiso colectivo. Pero también hubo momentos para disfrutar, compartir y fortalecer la amistad entre los integrantes del plantel.
Esa combinación de competencia y convivencia es uno de los aspectos que la institución considera más importantes. El básquet no se limita a los resultados de un marcador: también enseña a trabajar en equipo, a superar dificultades, a respetar al rival, a asumir responsabilidades y a valorar el esfuerzo de los compañeros.
Para los jóvenes de Villa Libertad, representar al club en un escenario como CAPRI significó también llevar consigo la identidad de una institución que trabaja desde un ámbito barrial y que apuesta al deporte como herramienta de formación.
Un paso más en el crecimiento de Villa Libertad
La participación en Posadas se suma así al camino que viene recorriendo Villa Libertad, con el objetivo de brindar a sus jugadores cada vez más oportunidades de competencia y crecimiento.
El tercer puesto aparece como el reconocimiento concreto al esfuerzo realizado durante las tres jornadas, pero el premio más importante está en todo lo aprendido durante el viaje. La experiencia adquirida frente a equipos de Resistencia, Corrientes y Misiones será parte del recorrido de estos chicos y servirá como motivación para continuar entrenando y afrontando nuevos desafíos.
Desde la mirada de la institución, el verdadero éxito consiste en que los jugadores puedan seguir creciendo, disfrutando del deporte y entendiendo que cada competencia representa una oportunidad para aprender.
Así, Villa Libertad regresó de Posadas con un lugar en el podio, pero sobre todo con una experiencia enriquecedora. Tres días de básquet, pasión, compañerismo y amistad que vuelven a demostrar que, para un club barrial, cada torneo es mucho más que una competencia: es una posibilidad de crecer juntos.
Y en ese camino, cada viaje, cada partido y cada experiencia suman. Porque el objetivo de Villa Libertad no se centra únicamente en alcanzar un podio, sino en seguir formando jugadores y personas a través del básquet.

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